hoy te he vuelto a ver. Me has mirado a los ojos como ninguna de mis pesadillas lo había hecho antes. He visto tus cicatrices por un momento y creo que nunca te había visto así de desnudo.
(Incluso hablar de recuerdos me duele)
Si es que aún me acuerdo de como olía tu jersey cuando me enseñaste todas esas constelaciones.
Como no te voy a sonreír.
(Por favor no me mires así, el cemento de mis nuevos cimientos no se ha secado aún)
(Quizás sea el frío de saber que ya no hay sitio para mí ahí, ya sabes)
(Joder si te quise)
Te quise con la inocencia del niño que, con vértigo, se sube en una montaña rusa y acaba con el estómago haciendo volteretas. Te quise muchísimo y aún me duele(s).
Atentamente,
una parte de ti que aún vive en mis costillas.

